Con el corazón roído, pero jamás vencido, Bolívar agradeció. Estaba que se moría de la tristeza, pero la gente lo recibió con vítores, aplausos y gritos de indignación en contra de los traidores. Henchido de orgullo, el general agradeció y enalteció a Manuelita.

Santander pasó a la historia como el hombre que traicionó a Bolívar. Magnánimo, Bolívar se negó a sentenciar a muerte a Santander. Lo golpeó donde más le podía doler: lo condenó al exilio perpetuo y quedó inmortalizado como el hombre que perdonó a su rival.

Bolívar capítulo 62 – Jueves 19 de Diciembre de 2019