Pasión de Gavilanes | Capítulo 27

Bernardo Elizondo es propietario de una hacienda, en la que vive junto a su mujer, doña Gabriela, y sus hijas; Norma, Jimena y Sara, el marido de su hija Norma; Fernando Escandón, y su suegro, don Martín Acevedo, un militar retirado y que está paralítico. El matrimonio de Norma y Fernando fue arreglado por doña Gabriela para ocultar que Norma había sido víctima de una violación.

Aunque Bernardo está enamorado de Libia Reyes, una humilde jovencita, sabe que no podría casarse con ella, ya que Gabriela, una mujer bastante déspota y nunca le daría el divorcio. De todas formas, sí está decidido a romper con todo para poder vivir su amor por Libia, y decide presentarse formalmente ante los hermanos de la joven; Juan, Óscar y Franco Reyes, quienes no apoyaban la relación pero la aprueban, desgraciadamente, Bernardo tiene un accidente de caballo y muere.

Al tiempo, Libia descubre que está embarazada y se entera de que Bernardo ha muerto, por lo que decide ir a la casa de los Elizondo convencida por su vecina, la frutera Hortensia y sus hijos, quienes la llevan a la hacienda para reclamar dinero, aunque ella tiene miedo y no está convencida de si debería ir. Cuando llega a casa de los Elizondo, doña Gabriela la humilla y desprecia ante toda su familia. Libia huye desesperada y se suicida tirándose de un puente.

Cuando los hermanos Reyes se enteran de todo, juran vengar la muerte de su hermana y se dirigen a la hacienda de los Elizondo, pero no encuentran a doña Gabriela, por lo que deciden quedarse en la hacienda, haciéndose pasar por unos albañiles que doña Gabriela ha contratado para construir una cabaña para Norma y Fernando.

Pasión de Gavilanes Capítulo 27